Las palabras

Para hacerse entender, presentar un producto, defender un tema, se ha de emplear la palabra. Ha de hablar la persona que emite un mensaje de forma correcta y que se le entienda.

El empleo de palabras incorrectas, aunque estén de moda, usar palabras demasiado técnicas, o hablar de manera incoherente, sólo conlleva a crear barreras y dificultades con el interlocutor.

Por otra parte, debe evitarse igualmente la utilización de palabras malsonantes,  los llamados tacos, que aunque empleados como exclamación, no sabemos si pueden resultar molestos a nuestro interlocutor.

No conviene emplear en una conversación palabras de moda o modismo, como tías, tío, sin referirse a un pariente, muletillas como guay, super, etc., o lenguaje de argot como talego por mil pesetas, chupa por cazadora, peluco por reloj, estar al loro por prestar atención etc.

Los excesivos tecnicismos desorientan y debe de considerarse si nuestro interlocutor está suficientemente informado para asimilarlos. En muchos casos, puede ocurrir que si se habla con excesivo tecnicismo, se rompa totalmente el mensaje por no adecuar el lenguaje a la situación o a la persona.

Una mala costumbre es hablar sin orden, saltando de un concepto a otro, o bien mezclando detalles y conceptos básicos sin ton ni son.

– No debe de hablarse sin decir nada.

– Antes de hablar, lo importante es saber escuchar.

Se debe tratar de corregir los defectos más habituales: hablar dándose importancia, ser demasiado retórico, hablar de forma seca, con frases cortantes, etc.

Existen dos tipos de palabras las que venden y las que deben evitarse.

– Palabras que venden: Sugestivas, vivas, brillantes y efectivistas.

– Palabras que deben evitarse:

. Negativas: No, de ningún modo, no creo.

. Negras: Preocupación, riesgo, objeción, reclamación, avería, peligro, problema, crisis, reparación.

. Dubitativas: Es posible, me parece, quizás, tal vez.

. Vacías: Bueno, excelente, extraordinario, maravilloso.

. Agresivas: Voy a demostrarle, no lo voy a comprobar.

. Técnicas: Terminología excesivamente técnica.

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